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El abuso en los colegios y en el trabajo
Jesús PINDADO
¿ Por qué te van a hacer la vida imposible, por qué?. No es tan sencillo saberlo, a veces; porque eres más alto, más bajito, más listo, más tonto, más algo. O menos: porque no llegas, porque no logras ser intelectual o deportista, o valiente ante los riesgos, o seguro ante las incertidumbres. Porque te tienen envidia por simpático y triunfador, o porque eres tímido y no ligas... No se sabe del todo pues pueden ser unas cosas u otras, o algo de todas, o la percepción que tengan de tí sobre si eres persona apocada o tirada para adelante. Es como si les diera igual.
Leo que según un estudio de la universidad de Alcalá de Henares hay en España un 11,4 por ciento de víctimas de mobbing o acoso laboral. ¿Cuál será el porcentaje de los chavales en los colegios?. En una tesis doctoral de José María Avilés se ha estimado que es de un 5,6 por ciento apisódicamente y que un 1,5 por ciento padece una persistente intimidación cotidiana. A veces no se escoge a la víctima entre apocados, al parecer, sino entre los más brillantes para 'dar ejemplo' con su destrucción psicológica. No es infrecuente en los colegios, sin embargo, que el abusón principal sea el tenido por más fuerte y el martirizado un chico aislado y sin grupo que le defienda.
¿Por qué se empieza a joder a la gente de esa manera tan cobarde, amedrentadora y chulesca?. ¿Porque las víctimas son diferentes, porque son menos o más en la escala de lo habitual, o por individualismo?. Se dice también que, en otras ocasiones, es rivalidad grupal, que unos u otros se congregan 'frente a' y se forman los bandos y los odios partidistas y los enfrentamientos absurdos y peligrosos. ¡Como si eso fuese mejor! La M.... violenta de las famosas bandas.
Las causas será necesario, es imprescindible averiguarlas para tratar de evitarlo. Hay páginas descriptivas y remedios en Internet como si eso pudiera ayudar demasiado cuando viene alguien, o varios a mojarle la oreja a la pobre víctima elegida. Lo llaman acoso, bullying, harasment, mobbing, pues por nombres y variantes no queda. Ahora no estoy hablando expresamente del acoso sexual ni del que ocurre en el trabajo de arriba abajo o entre 'iguales„' de los jefes u otros empleados. Hablo principalmente de la escuela, los colegios, etc.
Por temor o vergüenza calla la víctima -que además suele tener baja autoestima- ante el abuso que recibe, sin que otros lo noten, del narcisista (palabra censurada) que hábilmente satisface su poder con ese abuso según la psicoanalista Maria-France Hirigoyen. Coincide con ella la doctora Emérita Vara García en que el perfil del agresor no es el de un psicótico sino de un perverso racional que para sentirse superior necesita joder a los demás paralizándoles, criticándoles, rebajándoles y mortificándoles. Eso le da gusto. Es en buena parte el 'trabajo' de mediocres envidiosos.
Bullying implica una injusta crítica y la fabricación de alegaciones sobre un supuesto mal comportamiento profesional achacando faltas, aplicando excesiva vigilancia y generando descrédito y humillaciones. Al parecer mobbing es, sin embargo, un término que se usa con preferencia en la Europa continental cuando un grupo más que un individuo selecciona un objetivo para vejarle aunque también existe un líder coercitivo que empuja a los demás para añadirse al daño. Es peor cuando el jefe es introvertido y se agazapa por detrás el muy miserable.
Pero se puede tratar de una personalidad psicopática cuando ese jefe o máximo responsable obtiene determinada gratificación de este empujar a otros contra uno. No suele reconocer los efectos y consecuencias de su conducta. Pero quien practica bullying se limita casi exclusivamente al campo psicológico y a la crítica en torno a la competencia mientras el acosador se vincula al sexo, raza u otros prejuicios que tiene que ver con la discriminación e implica también un componente físico.
¿Cómo empiezan estos degradantes procesos de daño injusto y martirio al prójimo?. No tardan media hora en saludarte como los tuareg... Pronto empieza un calvario. Se echa a rodar el sambenito de algo, se inician los primeros insultos, el acoso, la mala broma que va creciendo en peso. Empiezas a ser la víctima, se te rodea, nacen las chanzas, la chirigota a cuenta tuya. Constituyes la 'diversión' frente a la rutina suministrando la materia prima viviente para la crueldad, el humor inapropiado y, lo que es peor, la intimidación.
Las consecuencias pueden llegar a ser terribles, incluso a echarte la culpa a tí mismo o a tu pareja o a quien menos la tiene. Después de los hermanos, primos o gente del barrio con mala suerte, el colegio es el primer lugar en donde puede darse no ya cierta discriminación sino alguna forma de persecución implacable y sistemática. Todo el mundo no puede ser fuerte, igual, lucido; ni el que vale puede dejar de serlo y esconder sus méritos como si fuese un delito tenerlos. Ni el que sea fuerte tiene que demostrarlo, contradeportivamente, con el abuso y la fanfarronería. La educación antes incluía lo que se llamaba conducta e incluso urbanidad. Habrá que volver a mirar esto.
Escribo de todo esto ante la reciente tardía noticia sobre el intento de suicidio de la niña burgalesa THC de 14 años (de la que los periódicos ponen la fotografía por lo que es absurdo que solamente den las iniciales), que estuvo hospitalizada tras ingerir pastillas para suicidarse por el acoso y el psicoterror padecido en el Liceo Castilla de los Maristas de Burgos. Su padre, Clemencio Hernández ha hablado de maltrato, culpa al colegio y quiere que les dejen en paz. Las Fiscalía de Burgos investiga el asunto cuya vista del juicio será a puerta cerrada.
El padre de esta chica, Clemencio, ha venido a decir que por ahora está teniendo más suerte que los padres del joven guipuzcoano Jokin, también de 14 años, que se tiró desde la muralla de Hondarribia ante el acoso que recibía de algunos compañeros de 4º de la ESO. Ambos casos, independientemente de la diferencia que haya en sus circunstancias, son expresión de un fracaso social de las familias y las instituciones. Son un par de muestras límite del 1,5 por ciento que le ha salido a Avilés en su estudio.
Psicóticos o no, los acosadores, los abusones, los seguidores y la P... ralea que les acompaña necesitan ser frenados porque en los tiempos en que vivimos nadie debe ser sojuzgado ni amedrentado cuando la palabra libertad se maneja con tanta babería. La vida es lo suficientemente limitadora y dura para que alguien, acompañado por secuaces más o menos anónimos, cerque y constriña los movimientos y posibilidades de la persona o de un grupo más débil. Cierto que Hobbes no coincide con Aristóteles sobre la bondad del ser humano, teóricamente salvaje civilizado, pero se han inventado derechos y garantías que desmiente el psicoterror de quienes quieren acabar su vida ante el sufrimiento a que se les somete. Demasiado.
Algunos creen que ya están viviendo los más adaptados y gracias a la ciencia y la técnica se ha ido superando la mentalidad de jungla y se deja vivir a los más débiles. Es la idea de quienes piensan que la transposición biológica de la teoría de Darwin en la sociología burguesa decimonónica -que entendía la lucha por la existencia y la selección natural como principal motor del desarrollo- no se mantiene. ¿Qué es esto de actuales acosos, del mobbing, el bullying y la madre que los parió?...
Habrá que regresar a la buena crianza en las familias, a la formación adecuada en los centros escolares y a la decencia mínima en los trabajos. Hasta puede que sea preciso que intervengan las instituciones aunque el estado no suele resolver las enfermedades sociales... En todo caso, Anatol Pikas, psicólogo sueco, inventó un sistema de 'medida' en 1989 a base de tribunales escolares y el mencionado José María Avilés ha propuesto para la planifidación e intervención ante este problema de la muralla Concimei.
Se debe hacer algo y bien sin tardanza. O la víctima un día, en vez de tirarse por el puente o tomar pastillas, se carga al matón de M.... y alguno de sus compinches, que tampoco es imprevisible. Como tampoco lo es que, taimadamente, alguien tome ventaja 'haciéndose la víctima' sin serlo. Pero las de verdad no merecen ser empujadas a la muerte y el suicidio por muy psicóticos que sean los H.... DE P.... que la traman contra ellas.
http://www.cantabriaconfidencial.com/en ... ado162.htm
