Todos nuestros hij@s están fuera del centro , pero sabemos que los acosadores continúan dentro y que cada año eligen nuevas víctimas. Algunos padres abandonan el centro cada año pero no confiesan a nadie sus motivos o los disimulan.
Consideramos que los responables minimizan cualquier hecho y , como suele ocurrir en la mayoría de los casos, "miran para otro lado" e intentan desacreditar a los padres de las víctimas y al mismo tiempo encuentran, lamentablemente, entre los padres del resto de alumnos el apoyo necesario para negar cualquier situación relacionada con el bullying.
La cultura de "tú si ves algo no te metas" ha calado tan hondo entre los docentes y los alumnos, que nadie denuncia estas conductas pese a conocerlas, porque desde el personal de comedor , los administrativos, el conserje, y por supuesto docentes y alumnos conocen los casos pero "miran para otro lado".
Es común y frecuente que alumnos insulten a las víctimas aún sin ser compañeros de aula ni tener ninguna relación, ni de curso incluso, pues se van sumando a estas conductas que se normalizan y no tienen consecuencias para ellos. Así es habitual pasar al lado de la víctima y proferir un insulto a modo de saludo , por lo que puede ser "saludad@" todos los días de esa forma por 1 ó 10 alumnos, por ejemplo.
También encontramos que los órganos de participación de los padres, AMPAs y Consejos Escolares, en los centros, dejan de funcionar cuando un caso de bullying les llega, entonces nadie es representante de nadie y argumentan que el asunto es una cuestión particular y privada de la familia, alegando los motivos más peregrinos para no intervenir.
Es vergonzoso comprobar en el siglo XXI la falta de ética, profesionalidad y educación en algunos centros y hogares.
Y como "preguntando se llega a Roma", lo que hay que hacer cuando se sospecha que hay un caso, por parte de los responsables de los centros, es indagar sobre los protocolos , si no los tienen, o pedir asesoramiento, vamos , coger el teléfono y llamar a uno de los miles de organismos, ONGs, departamentos de educación, inspección, etc , donde se pueden informar y solicitar ayuda, en vez de tratar de convertir a la víctima en verdugo para desvirtuar su versión de los hechos y fomentar la aversión del resto de los alumnos hacia la misma.
Saludos
